MARÍA GRACIA SUBERCASEAUX:
"Este es mi cuerpo"

Punto Final N° 534 (diciembre 06. 2002)

Formada en los talleres de Luis Poirot y con estudios de Artes Plásticas en la Universidad Católica, María Gracias Subercaseaux es una de las fotógrafas más destacadas de nuestro país. En el año 2000 recibió la beca "Amigos del Arte". Gran expectación han causado sus fotografías de desnudos, principalmente porque ella es su propia modelo. Y si bien en un principio recibió algunas críticas de sectores intolerantes de nuestra sociedad, hoy nadie podría poner en duda la belleza que logra con su arte. María Gracia Subercaseaux está más allá de las páginas sociales que pretenden mostrarla como persona más de la farándula criolla, ella es una artista de gran talento que ha sabido dar una estética muy particular a su obra fotográfica. Quizá podríamos decir que es la gran musa de la fotografía chilena. Algunas de sus exposiciones han sido "La ciudad de los niños y la fotografía"; "Erotizante" y "Autorretratos nostalgia en blanco y negro".

Usted se formó en el taller de Luis Poirot ¿Qué influencia le quedó de aquella experiencia?

La pasión y la obsesión por el registro. El blanco y negro. Y el rigor para buscar la perfección dentro del laboratorio.

¿Cuál es el sentido de focalizar la fotografía en el desnudo?

Me atrae muchísimo el cuerpo.

¿Por qué usar su propio cuerpo? ¿A qué obedece esto?

Porque me sirve y logro lo que busco, ¿porqué no?. Además practico la fotografía espontáneamente y no tengo una modelo bajo el brazo cada vez que la necesito, en cambio yo estoy siempre.

¿Es difícil, técnicamente hablando, ser un fotógrafo en solitario?

Sí, es mucho más difícil trabajar en ambos lados, es el doble de pega, tienes todo el trabajo del fotógrafo y además el de modelar, pero tiene lo agradable de la soledad y el silencio. Hoy en día la tecnología te permite fácilmente manipular la cámara con un control remoto.

¿Planea algún trabajo a futuro con desnudos de otras personas? ¿Algo más colectivo?

Sí, ya estoy trabajando con otras personas, pero colectivo como Tunick no, a lo más un número donde yo pueda tener el control absoluto de lo que quiero.

¿Existe alguna influencia del fotógrafo Bill Brandt en su trabajo?

Soy una gran admiradora de Brandt, creo que él y sus símiles son mis maestros.

¿Considera que la fotografía está al mismo nivel de otras artes como la pintura o la escultura?

Por supuesto que sí, pienso que uno decide el valor de las cosas según la emoción que te produzcan, a mí la fotografía me emociona profundamente, algunas más obviamente, y también algunos pintores o escultores.

La literatura y la pintura, por ejemplo, han servido para mostrar un determinado momento en la vida política o cotidiana de un país ¿Qué opinión le merece la fotografía social?

Bueno, con mayor razón muestra un momento bastante fidedigno de la época que se vive.

Mantiene algún contacto con fotógrafos como Sergio Larraín o Bob Borowicz? Se lo pregunto en el sentido de sí los fotógrafos intercambian impresiones sobre sus respectivos trabajos.

A ellos no los conozco personalmente, pero me imagino que si nos conociéramos en algún momento, intercambiaríamos alguna opinión fotográfica, me merecen muchísimo respeto y admiración, tienen años de experiencia y de seguro tendría mucho que aprender de ellos.

¿Tiene adeptos en nuestro país la fotografía? ¿Cómo le ha ido con sus exposiciones? ¿Compran los chilenos fotos de desnudos?

Claro que sí, cada vez más. Me ha ido muy bien en mis exposiciones, pero el balance de la muestra no es sólo monetario. He vendido varias fotos y sigo vendiendo.

Los famosos desnudos realizados por Spencer Tunick en nuestro país causaron bastante revuelo ¿Según usted, el chileno es pacato, hipócrita o simplemente le falta asumir su corporalidad?

No lo sé, me parece que ese día no fueron ni pacatos, ni hipócritas, ni tampoco le faltó asumir sus cuerpos.

¿Tiene en perspectiva alguna nueva exposición? ¿Ha pensado en editar un libro con sus fotos?

Sí, cuerpos pintados, que pienso será a principios del próximo año y ahí tendré un libro con mis fotos. Me encantaría hacer varios más. Además participaré en una muestra colectiva llamada ego sum en la Casa Naranja, donde el tema es el autorretrato, eso será a principios de diciembre.

¿Ha pensado experimentar en otras áreas de la fotografía además del desnudo?

La experimento siempre, cuando uno es fotógrafo tiene una mirada devoradora sobre la vida y ésta se resuelve en el registro. Existe la necesidad de aprender la vida y de resumirla en una antología de imágenes, que vendría siendo como mi diario de vida, y mi vida abarca mucho más que el desnudo.

Respecto a la exposición "Cuerpos pintados 2", en la que usted participará ¿Qué puede decirnos sobre esa iniciativa?

Es una gran iniciativa, ojalá hubieran más de ese tipo, será una muestra fantástica, como nada jamás visto en este país. Reúne a cientos de artistas con un tema en común: el cuerpo. Después esta recorrerá el mundo.

En un mundo globalizado, donde se impone –o se pretende imponer- una cultura hegemónica ¿Qué papel piensa usted que juega la fotografía en la conservación de la identidad cultural de cada nación?

La fotografía y cualquier forma de expresión es lo que nos libera, ese espacio es nuestro y nadie nos los puede arrebatar o regir. En el campo del arte no hay leyes, solamente libertad y necesidad. Así preservamos y desarrollamos nuestra identidad cultural.

Pasando a otro tema ¿Cómo considera qué ha sido la gestión del Gobierno en el aspecto cultural?

A mí me gusta mucho este gobierno, particularmente Lagos, lo único que me pareció curioso fue la forma de abordar el tema Prat, pienso que se tupieron. Le sobra seriedad a este país, pero creo que las presiones de los otros partidos políticos condicionaron mucho la actitud.

¿Qué piensa que le falta a Chile para ser un país verdaderamente democrático?

Menos tontos graves con poder.

En Chile todos votan y opinan de política ¿Cómo camina usted, por la vereda izquierda o la derecha?

Por la vereda del sentido común.

ALEJANDRO LAVQUEN