MEMORIAS DE CARMEN HERTZ

(Entrevista)

 

Por Alejandro Lavquén

Publicada en revista Punto Final/ abril 28 de 2017

 

La abogada Carmen Hertz, ha publicado sus memorias bajo el título La historia fue otra (Debate, 330 pág.). Su marido Carlos Berger fue asesinado por la Caravana de la Muerte en 1973, y sus restos recién pudieron ser identificados en 2014. La autora tuvo una activa participación en la lucha contra la dictadura trabajando en la Vicaría de la Solidaridad que encabezaba el cardenal Raúl Silva Henríquez y asimismo como militante del Partido Comunista de Chile.    

 

¿Por qué el título?

Se llama La historia fue otra porque da cuenta de acontecimientos colectivos en los que participé y que han sido o invisibilizados o distorsionados por el “relato oficial” de la historia: Unidad Popular, resistencia antidictatorial, protagonizada por el movimiento popular, movimientos de derechos humanos, organizaciones políticas y militares, entre otras.

 

Tras el golpe viviste en Venezuela y Argentina, y regresas a Chile en 1977 ¿Dudaste en algún momento en volver?

Tenía una necesidad enorme de volver porque el desarraigo y el exilio son castigos muy grandes. Regresé a pesar de quienes me insistían en lo peligroso que resultaba la vuelta a Chile.

 

¿Cómo resumirías tu trabajo en la Vicaría de la Solidaridad?

Un tremendo esfuerzo colectivo de lucha, solidaridad y fraternidad hacia los perseguidos y los más débiles. Fue el primer espacio público de resistencia antidictatorial, una épica profunda.

 

Un caso directo que te afectó, además del crimen de tu esposo, fue el asesinato en 1988 de Sofía Yañez, joven de 21 años embarazada de dos meses que trabajaba contigo ¿Imaginaste alguna vez algo así?

No, por cierto que jamás imaginé un acto de esa brutalidad hacia el fin de la dictadura, pero la persecución y la cobardía fueron el sello de la época.

 

¿Cuáles han sido las consecuencias de hacer  “justicia en la medida de lo posible?

El hacer justicia en la medida de lo posible refleja los pactos de impunidad sobre los que se construyó la transición y que estallaron dramáticamente con la detención de Pinochet en Londres y el lobby desesperado del gobierno por traerlo de vuelta para amparar la elusión de la justicia internacional.

 

Es Chile es normal escuchar a miembros de la derecha defender a Pinochet y, en la práctica, justificar el golpe y a los violadores de los derechos humanos ¿Qué opinión te merece esto?

Intentar durante todos estos años mantener como bienes políticos, éticos y jurídicos, la verdad, la justicia, y la memoria, ha sido un camino arduo y difícil con la permanente hostilidad de intereses todopoderosos y el escaso o nulo apoyo del establishment político. De la transición fue excluido el movimiento popular y su conducción política. Que el pinochetismo y la derecha que aplaudió, justificó y propició el exterminio justifiquen el golpe y la época de terror subsecuente no resulta raro. Lo real es que Pinochet y sus secuaces quedaron inscritos para siempre en la historia universal de la infamia. Las características de la transición chilena impidieron el juzgamiento de los civiles cómplices del exterminio, los que no han tenido sanción moral, ni política ni ética alguna. Más aún, siguieron, y siguen, siendo actores políticos relevantes.